lunes, 1 de septiembre de 2014

Podemos y el capitalismo del futuro, por Félix Rodrigo Mora.


Aquí se refieren tan sólo unos párrafos, para leer el artículo completo de Félix Rodrigo Mora (divido en cinco partes) pincha en el siguiente enlace:






"La noción de transformación total suficiente de la sociedad y del ser humano, de la cosmovisión y del sistema de valores, es imprescindible para situarse fuera y en contra del orden constituido. Hostiles y en oposición a la idea de revolución están las propuestas de sustituir un capitalismo por otro, más poderoso, y un ente estatal por otro, también reduplicado, que es lo que propone Podemos.

Éste ha sido lanzado por el capital financiero español desde principalmente la televisión como nueva marca político-mediática para negar, combatir y, en su día, reprimir el proyecto y programa de la revolución integral. Es la nueva izquierda burguesa. Que Pablo Iglesias y su grupo hayan sido promovidos desde la caja tonta manifiesta el grado de degradación y vileza del asunto."


(...)



"Lo efectuado con Podemos y su jefe, Pablo Iglesias, en mayo-junio de 2014 reproduce el lanzamiento del PSOE y Felipe González en 1974-1977. En esos años la prensa, radio y televisión crearon desde prácticamente la nada el partido y el “líder” que las instituciones necesitaban. Hacia 1974 el PSOE (que se había tomado “cuarenta años de vacaciones”, los del franquismo) era insignificante y González un completo desconocido. Hoy el statu quo usa el “anticapitalismo” residual del gueto socialdemócrata verbalmente radicalizado para dotarse de una nueva herramienta política.

Felipe González y Pablo Iglesias son vidas paralelas. El PSOE y Podemos dos momentos de una misma corriente política. Los jefes de éste son profesores-funcionarios, esto es, servidores del Estado en todo lo importante. Su especialidad son las operaciones de ingeniería social más inquietantes. De nuevo es la universidad quien proporciona al capitalismo las herramientas necesarias para reproducirse y ampliarse, lo que otorga la razón a quienes denuncian el sistema académico, cada vez más ajeno al saber objetivo y cada día más entregado al sistema de dominación."


(...)


"El asunto Podemos es la tercera ocasión remarcable en que desde el final del franquismo el falso radicalismo “anticapitalista” se pone al servicio del sistema. La primera fue, según se ha dicho, en la transición del régimen franquista al de dictadura parlamentaria, 1974-1978, cuando el PSOE fue construido como partido por la afluencia de marxistas-leninistas, maoístas, anarquistas y trotskistas. La segunda en 2004, año en que el gueto político “radical” y “antisistema”, en realidad socialdemócrata por anti-revolucionario, se entregó al PSOE de J.L.R. Zapatero para que éste ganase las elecciones generales. La tercera es ahora, con la intervención política Podemos. Cada cierto tiempo el capitalismo echa mano de la izquierda más verbosa para sus fines, con gran éxito siempre."


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"Pasma hasta dónde están llevando quienes manejan a Podemos (que es sólo un instrumento de las elites del poder) el caudillismo y el culto a la personalidad de Iglesias. La propaganda televisiva pretende venderlo como “líder carismático”, cuando en realidad estamos ante un mediocre. Quienes financian la operación quieren hacer de él un nuevo Chávez o, cuando menos un nuevo Felipe González. En esa desmesura se manifiesta también el uso temible que el actual sistema de poder desea hacer de Iglesias en el futuro inmediato. La cosa es todavía más inquietante al recordar que “¡Sí, Podemos!” fue la consigna de lanzamiento de Obama, tan represivo, militarista y violento que ha superado incluso a Bush.


El PSOE y Felipe González fueron usados por el sistema de dominación para pacificar la sociedad. La resistencia heredada de la lucha contra el franquismo era tan poderosa que había que liquidarla acudiendo a todos los medios. No fue sólo la represión sino también las drogas, el alcoholismo, la manipulación mental, las operaciones de ingeniería social, la desintegración de la persona, la desespiritualización, el final de toda vida cultural digna de tal nombre, la instauración del caudillismo felipista, el sexismo, la integración en la OTAN, el uso habitual de la tortura, sobre todo en el País Vasco, y además el GAL. Este grupo criminal de extrema derecha fue creado precisamente bajo el poder de la izquierda. Cuando en 1996 González abandonó el gobierno tras 14 años la tarea que la clase empresarial, los cuerpos de los altos funcionarios de los ministerios y el ejército le habían encomendado estaba cumplida."


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"Del análisis de la situación se desprende que Podemos está siendo creado y lanzado para cumplir sobre todo tres objetivos: 

1) reafirmar el régimen parlamentarista, 
2) remozar el sistema partitocrático, 
3) implantar el modelo capitalista chino en la economía."


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"El gran capitalismo español, y el europeo, tienen que tomar medidas, pues hasta ahora han sido activos, según sus intereses, de manera rutinaria y muy insuficiente. Su objetivo es una reformulación decisiva de la economía cuyo centro será una nueva industrialización basada en salarios escasos, condiciones laborales penosas e interminables jornadas de trabajo, con fuertes recortes de derechos, reducción notoria de las prestaciones del Estado de bienestar (aunque no de las cotizaciones, que probablemente serán incrementadas), aumento de la tributación fiscal, sobreexplotación de las mujeres y otras medidas similares.

Un proyecto así sólo puede realizarlo la izquierda, pero no la actual sino una nueva. Sin ir más lejos, en Francia ha sido el gobierno de la izquierda ahora en el poder quien ha implementado una severa política de austeridad, que es sólo el comienzo."


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"Se trata, muy probablemente, de imponernos el modelo chino de economía, precisamente para poder competir con el gran capitalismo de China, así como con el del resto de los países emergentes. Eso significará instaurar un proceso de reindustrialización, en buena medida asentado en la mano de obra femenina.

La meta es ir superando la sociedad de consumo para volver a una sociedad de la producción, donde la vida de las personas consista en extenuarse en sus puestos de trabajo meramente para lograr una magra subsistencia. Esto exige reconciliar, por las buenas o por las malas, a las clases trabajadoras con su nuevo destino, de escasez, pobreza y trabajo incesante. Tal es la meta estratégica, que la clase dominante desea cumplir, según todos los indicios, en 5 ó 10 años, con Podemos en el gobierno.

Esta organización ha de ser el instrumento para construir una sociedad que en el consumo sea como es hoy la venezolana y en la producción como la china. De ahí que Podemos sea la fuerza política que anuncia el capitalismo del futuro, o mega-capitalismo. En eso consiste su “anticapitalismo”, en liquidar el capitalismo ahora existente para construir otro incomparablemente más robusto, poderoso y, por tanto, temible, con los jefes de la izquierda como nueva burguesía.

Las elites políticas, económicas, militares y policiales vislumbran resistencias obreras y populares fuertes y persistentes. Por eso el programa de Podemos “olvida” las libertades, más allá de algunas frases abstractas y vacías. Nada dice sobre erradicación de la tortura o reforma del código penal para excluir lo atentatorio a la libertad de expresión. Ni siquiera plantea eliminar el carácter militar de la guardia civil, esa aberración, por no hablar de su disolución, ni reducir los cuerpos policiales al 50% de sus efectivos y presupuesto, ni cancelar las unidades antidisturbios de la policía municipal, ni disminuir la crecida población carcelaria. No se refiere a la reducción del gasto militar ni a desmantelar la industria armamentística ni a poner fin a la exportación de armas y a enviar tropas al exterior. Mantiene, incluso con afán de empeorarla esa norma de excepción según el modelo franquista que es la Ley de Violencia de Género, esencial para consituir el Estado ultra-policial.


No hace nada de eso por dos razones, una porque se propone imponer su programa real, u oculto, (que, por supuesto, no es el que Iglesias recita a sus ingenuos votantes) acudiendo a formas severas e incluso muy severas de represión, por lo que su estrategia incluye reforzar todavía más el Estado, por tanto, los aparatos policiales. El segundo motivo reside en su chavismo, pues Chávez era teniente coronel y su régimen es una forma velada de dictadura militar. Iglesias está siendo construido mediáticamente como Jefe o Caudillo porque hay intención de crear una dictadura unipersonal totalitaria e hiper-represiva."


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"Antes se dijo que la primera revolución industrial, 1750-1850, se hizo en buena medida con la mano de obra femenina, mujeres y niñas. Algo similar sucederá con la nueva revolución industrial y productivista en ciernes. Dentro del grupo dirigente de Podemos está una feminicida notoria, Beatriz Gimeno, caracterizada por su odio a lo femenino y las féminas, que despliega en conexión con el ministerio de Igualdad y otros organismos hoy financiados por el PP, por la derecha. Sus aberrantes formulaciones, casi universalmente repudiadas por las mujeres más comprometidas, exponen el proyecto estratégico de la gran patronal española sobre las féminas trabajadoras, a las que quieren convertir en sumisos robots entregados en cuerpo y alma a las y los patronos, deserotizadas, desfeminizadas y deshumanizadas."


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"Una observación añadida es que toda la izquierda, Podemos también, ignora la cuestión del trabajo asalariado, de poner fin por completo a su existencia, al ser uno de los grandes males y causa de males de nuestra sociedad. Con ello se manifiesta como partidaria y secuaz del sistema capitalista. Por el contrario, el programa de revolución integral aduce que una sociedad libre no puede tener trabajo asalariado, y se propone extinguirlo."


(...)


Por eso el programa de Podemos es de respaldo y defensa del sistema capitalista, lo que oculta con retórica, exabruptos y sofismas. En oposición a ello, el proyecto de revolución integral expone que está en contra de todas las formas de capitalismo, “mejores” y peores, de hoy y de mañana, monárquicas y republicanas, privadas o estatales. Porque la revolución integral es sustantivamente una revolución popular anticapitalista, dirigida a crear una economía libre y autogestionada, sin clase empresarial ni aparato estatal.


Fuente: Félix Rodrigo Mora para felixrodrigomora.org

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