jueves, 5 de junio de 2014

Ciudades bajo la Tierra, por Emilio Fiel.



Hay culturas intraterrestres muy avanzadas en diferentes ciudades subterráneas de la tierra, algunas de ellas directamente creadas por los supervivientes de lemuria y la atlántida. Son muy bellas y sus gentes pacíficas, amorosas y sabias. Están tecnológicamente muy avanzados y su inteligencia es superior. Estos seres entraron bajo tierra para librarse de la violencia y agresividad de los seres de la superficie. Hoy algunos de estos pueblos pueden respirar bajo el agua y otros volar en el interior hueco de la madre tierra (los seres o pájaros de trueno, de los indígenas americanos). Siempre han sido muy cautos al contactar con gente de la superficie, aunque hace tiempo que pueden viajar a otros planetas humanoides con permiso de la federación galáctica. Incluso a veces aparecen ante nosotros como seres estelares (mantienen muy buena relación con varios mundos y son muy avanzados espiritualmente), pero su origen es la propia gaia.

Todas sus leyes están establecidas para evitar la violencia. Los yetis o pies grandes son una de sus razas más conocidas, pero en vez de ser monos enormes e ignorantes, son seres de gran inteligencia y comunicación telepática que en su día estaban muy enfadados con los humanos ambiciosos y violentos, pero que abandonaron esa actitud y decidieron evitar los conflictos. Visten con túnicas naranja y su tecnología es muy avanzada.

Otros son muy altos y de gran conciencia espiritual, son muy creativos (tipo élfico), intentan detener cualquier violencia y transmutarla, son muy inteligentes y vibran en una frecuencia elevada. Tienen medios increíbles de sanación energética, lo comparten todo colectivamente, son telépatas y empáticos, etc. Ayudan a los humanos que lo necesitan y son muy compasivos, aunque les asusta la violencia (no la comprenden), afirman que un día seremos muy bellos y amados por toda la gente de los infinitos mundos estelares. Para ellos la transformación terrestre ya ha comenzado y el género humano se divide sin remedio en dos partes, los que han aprendido las leyes del amor y la alegría y los que siguen la sombra de su propio ego, que tendrán que salir de nuestro planeta. Ahora, en estos últimos años, están subiendo a la superficie, aunque por su sensibilidad emocional sólo pueden estar fuera de la tierra por pequeños periodos de tiempo. Están aliados a los visitantes de las estrellas y trabajan juntos en la ascensión planetaria. Son muy inocentes y están muy decepcionados de cómo los describen los psíquicos de nuestra raza (los canalizadores que se enriquecen o se hacen famosos a su costa) y cómo se han manipulado sus informaciones.

La presencia de los verdaderos elfos (junto con los enanos, las ninfas, los gnomos, la llamada gente menuda) y de las hadas (que son como bolas flotantes de luz), completa un poco esta descripción de los intraterrenos.


Fuente: Emilio Fiel (emiliofiel.com)

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