jueves, 15 de mayo de 2014

La realidad nace en el cerebro, por Emilio Fiel.


Se están introduciendo nuevos códigos en el holograma de la tierra, para facilitar la evolución de la conciencia colectiva, hasta que sea consciente de una nueva capacidad de percepción preparada para crear una nueva realidad. Nuestros sentidos no perciben una realidad que está fuera, sino que la crean en contacto con la mente y las emociones. La conciencia proyecta la realidad holográmica hacia el exterior, no tanto a través del simple pensamiento, sino a través del ser. Nuestras creencias crean la realidad a través del acto de percepción, que trata de comprender la realidad al experimentarla. Es decir que lo que llamamos creación es el acto de manifestar esta misma creación para que pueda ser percibida y experimentada. Proyectas la realidad y al mismo tiempo la experimentas como tal y dedicas a este proceso buena parte de tu energía.

Lo que sientes y crees, eso creas y por tanto lo experimentas como real. El cerebro proyecta la realidad holográficamente y en el ahora eterno se percibe y crea en el mismo instante. Lo que percibes es lo que se crea, estableces la realidad al mismo tiempo que la percibes como externa. No vivimos en un mundo hecho de cosas sobre las que no tenemos poder, y en el que estamos atrapados sin remedio, sino en una matriz que puede proyectar una realidad alternativa que sea de nuestro gusto. Cuando asumimos el poder y creamos algo alternativo, salimos de las creencias sociales de una realidad tridimensional preexistente que está siendo proyectada por los que controlan nuestra conciencia y nos sienten sus esclavos.

Es necesario crear en comunión con el alma y el espíritu, proyectar amor, alegría y belleza sobre el mundo. De aquí que sea necesario limpiar el pasado y estar centrados en el presente, con atención e intención focalizada, eligiendo los sentimientos que queremos experimentar para que el amor, la compasión y la gratitud se extiendan en las cuatro direcciones. Así pues la realidad es proyectada por tu conciencia interna y, a través del cuerpo, el alma experimenta la conciencia como una historia lineal y material. Por eso la realidad no es fija y predeterminada, sino fluida y cambiante, en manos de las cualidades positivas del ser. Aunque esto da miedo y por eso todo el mundo quiere agarrarse a la vieja energía, teme perder su seguridad y entrar en un caos descontrolado. Pero en realidad es el momento de crear en grupo, de proyectar un nuevo mundo inter dimensionalmente.


Fuente: Emilio Fiel (emiliofiel.com)

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