jueves, 13 de marzo de 2014

Los Hombres Santos de la India en increíbles imágenes del fotógrafo Joey Lawrence.

A nuestra sociedad, tecnológicamente obsesionada, a menudo le resulta difícil comprender las razones detrás del ascetismo: ¿por qué debería uno renunciar a todas las posesiones terrenales y vivir excluido de la sociedad? Este impresionante conjunto de retratos realizados por el fotógrafo Joey L. nos pone cara a cara con los ascetas, religiosos que han dedicado su vida a la búsqueda de la liberación espiritual.
Joey ha viajado por el mundo en búsqueda de los monjes errantes y espiritistas. Su último trabajo es una serie de hombres santos o sadhus, que viven en Varanasi, India. Todas las religiones del mundo tienen sus propios tipos de ascetas, pero los ascetas de la fe hindú son conocidos a veces por actos extremos de abnegación, como por ejemplo mantener un solo brazo en el aire durante meses o incluso años.
La mayoría de los retratos se centra en los Aghori, una secta conocida por participar en rituales post-mortem como cubrirse a si mismos en cenizas humanas, meditando sobre los cadáveres o la elaboración de joyas con huesos humanos. ”Un Aghori tiene una profunda conexión con los muertos. La muerte no es un concepto que les cause miedo, solamente un paso más al mundo de la ilusión”, dice el fotógrafo. El compañero de viaje de Joey, el cineasta Cale Glendening, también trabajó en registrar suficiente material para realizar un hermoso documental, “Más Allá”, que lo pueden ver a continuación.
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-13Templo Hundido en Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-3Izquierda: El Aghori tiene  una profunda conexión con los muertos. La muerte es solamente un paso más al mundo de la ilusión. Varanasi, India | Derecha: Cuando era joven, los padres de Lal Baba arreglaron un matrimonio para él. Inseguro sobre su futuro, se escapó de su casa en Bihar Siwan y tomó la decisión de convertirse en un sadhu. Varanasi, India.
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-1Vijay Nund realiza sus rituales de la mañana en el río Ganges, el río más sagrado en el hinduismo. Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-2Sadhus Aghori se cubren de cenizas humanas, que es el último rito del cuerpo material. Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-4Lal Baba tiene dreadlocks (Jatas) de varios metros de largo, que han estado creciendo por más de 40 años. Para los sadhus, los rastas son un signo de renuncia y de una vida dedicada a la espiritualidad. Varanasi, India.
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-23Estudiante Batuk, Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-22Estudiantes Batuk, Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-5Izquierda: Baba Mooni realizando “Aghori Puja” en Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-6Derecha: Magesh dejó un trabajo muy bien pagado como consultor informático de Informática para seguir el camino de Aghora. Después de años de práctica, él no siente ninguna tentación de volver a su antigua vida. Varanasi, India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-7Ram Das en las costas de Varanasi, India.
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-8Izquierda: Baba Mooni realizando “Aghori Puja” en Varanasi , India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-9Derecha: “Tal vez voy a vivir más de 101 años. Conozco a un monje que tiene 80 años, pero actúa como viejo. Él no es como yo.”
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-11Baba Vijay Nund en las escalinatas del Chet Singh Ghat , a orillas del río Ganges. Varanasi , India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-21Sacerdote ascético Baba Vijay Nund navega en un bote por el río Ganges . Varanasi , India
hinduism-ascetics-portraits-india-holy-men-joey-l-15Aba Yohannis – 74 años “Yo venía de mi pueblo, del campo a aprender. Ya no pienso en volver a casa. Preferiría quedarme aquí. He estado aquí durante 43 años”.

Ver documental AQUÍ.


Fuente: Christian Stenger para Dypia

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