domingo, 6 de octubre de 2013

Fred Stobaugh y su canción de amor dedicada a su recién fallecida esposa tras 75 años de vida juntos.


Ingresó a Top 100 Billboard gracias a una canción que compuso, a los cien años, para su mujer.



Hoy el individualismo exacerbado invita a dudar de la posibilidad de compartir una vida con alguien –las estadísticas de divorcio, el egoísmo, la comodidad, entre otras cosas, descartan las expectativas de un amor de pareja disfrutable para toda la vida. Confundir el amor con el enamoramiento, estado generalmente fugaz, es algo bastante común. El amor de pareja se forja del dar y recibir, pues vale la pena compartir: se trata de un esfuerzo, pero también de un regalo.

Lo anterior lo entienden personas como Fred Stobaugh de 96 años quien vivió junto a su esposa Lorraine por 75 años. Poco antes de que este hombre se inscribiera en el concurso musical Green Shoe Studio’s Singer Songwriter Contest  su compañera murió y él compuso una sencilla canción. Es casi imposible imaginar qué siente alguien al levantarse solo después de tantos años de hacerlo acompañado, lo cierto es que los sentimientos más difíciles pueden canalizarse y Stobaugh lo hizo genuinamente en su composición.
Además de seguir el procedimiento requerido en las políticas de inscripción, Stobaugh envió la letra de la canción en un papel manila explicando sus motivos para participar en el concurso a pesar de no ser músico. Entendiblemente esto, la pureza implícita en su iniciación musical, sorprendió y conmovió a los organizadores.

Stobaugh no ganó el concurso pero los organizadores ofrecieron grabar profesionalmente su trabajo como un reconocimiento. Hoy la canción se ha colocado entre el top 100 de los clásicos Billboard y Stobaugh se convirtió en el hombre más longevo en lograrlo, desplazando a Tony Bennett.

Su canción “Sweet Lorraine” es muy simple, pues está conformada con sencillas guitarras y pocas frases. Sin embargo, hay algo en ella que parece familiar y cercano, como si se tratase de un sentimental lenguaje metafísico al que todos hemos accedido. La pieza está impregnada con indescriptible admiración y honestidad, como un tributo sensible a una persona que llenó de vida los días de Fred Stobaugh.

Vídeo de la canción:



Reportaje de la historia de Fred Stobaugh:



Vía Phaenasphere.com

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