miércoles, 16 de enero de 2013

Reveladora charla de Yuri Bezmenov, antiguo agente de la KGB.


Yuri Bezmenov, ex agente ruso de la KGB, da las claves de los servicios de inteligencia para desestabilizar un país o región empleando la subversión.


Reveladora charla de Yuri Bezmenov, antiguo agente de la KGB, o Tomas Schuman (nombre adoptado tras su deserción de la antigua URSS).

La misma es ofrecida en la Universidad de Los Ángeles en los años 80, haciendo una disertación sobre las estrategias utilizadas por los servicios de inteligencia con el fin de desestabilizar un país o región enemigos.

La gran importancia actual que tiene esta charla es que puedes encontrar un paralelismo pasmoso ante el proceso de desestabilización que se está produciendo en países como EE.UU., así como los países de la eurozona durante los últimos 30 años.

La diseñada guerra contra el terror, auspiciada por el gobierno americano y basada en un atentado de falsa bandera contra sus propios ciudadanos; así como la prefabricada crisis económica que tiene su origen en ingeniería financiera arropada por instituciones y organismos oficiales de todo el mundo; hacen sospechar que nos dirigen hacia una crisis muy bien elaborada, y de la que desde ciertos círculos, nos advierten que para llegar al establecimiento de un nuevo orden mundial en el que los individuos tengan menos derechos y libertades. Ello traerá como resultado, entre otras consecuencias, una cesión de poder y soberanía del ciudadano y las naciones en que se integran hacia instancias demasiado alejadas y con una ínfima capacidad de control.


Aproximación al contenido de la charla.

Subvertir, según el diccionario de la RAE significa trastornar, revolver, destruir, especialmente en lo moral; y viene del latín subvertere.

Según Yuri Bezmenov, subvertir es una “actividad dirigida a destruir la religión, el gobierno, y el sistema político y económico de un país.” Y esto no tiene nada que ver con el espionaje y la concepción romántica que se tiene de éste. Tan sólo un 15 % de la actividad de la KGB, considera el antiguo agente, está enfocada en el espionaje en un sentido clásico del término; el 85 % restante se trataría de subversión.

Subvertir se concibe desde la lengua rusa como una actividad distractora y agresiva encaminada a destruir un país, nación o región geográfica enemiga. Y esta destrucción, más que con un enfrentamiento directo y armado, se realizaría adoptando una postura menos beligerante en las formas, pero igualmente eficiente.

Basándose en el texto clásico chino El Arte de la Guerra de Sun Tzu, del siglo V a.C.; la estrategia para subvertir al enemigo pasaría por desestabilizarlo utilizando o potenciando elementos alteradores ya incardinados en su sistema, o bien creándolos. Utilizando las artes marciales como símil, sería como cuando en el Judo o Aikido se utiliza la energía del contrario para desequilibrarlo sin enfrentarse directamente a él.

Un ejemplo de esta actividad sería el adoctrinamiento de personas que con el paso de los años ocuparían puestos de responsabilidad e influencia en esos países objetivo; tales como periodistas, políticos, cineastas, actores, industriales... De entre ellos, quizás todos o muchos, no serían conscientes del tremendo apoyo que están brindando a la causa subversiva, y la función de potenciación y expansión de conductas e ideologías desestabilizadoras que se realiza a través de ellos. Su acción llevaría a una progresiva desmoralización y degradación de los antiguos patrones culturales, sociales y político-económicos; conllevando al ansiado fin de direccionar a ese país y sociedad a una profunda y deliberada crisis para instaurar un nuevo orden de cosas a la medida del ingenio social foráneo subvertor.

 
Nota: La charla viene con subtítulos en portugués, que orientan bastante si no se domina a la perfección el inglés.




Óscar Martínez

No hay comentarios:

Publicar un comentario