lunes, 3 de diciembre de 2012

La suavidad.




Todo en la naturaleza funciona bajo la ley del mínimo esfuerzo, ello significa que cuanto más tranquilamente se hagan las cosas, más probabilidades existen de que se hagan bien, es decir, al dar un paso adelante, es importante hacerlo suavemente, mirando alrededor, sin prisa pero sin pausa, de ese modo la inercia garantizará el éxito del camino emprendido.

Todo puede ejecutarse sin estridencias, sin acelerar nada, sin forzar nada, dejando que sea la misma naturaleza quien imponga el ritmo y la dirección, así, cuando se dan estas premisas, simplemente no es posible equivocarse, es decir, siempre es posible iniciar el movimiento lentamente e ir aumentando la velocidad de forma gradual, de ese modo, se controla y reduce el estrés y la ansiedad y el resultado es el deseado.


Fuente: Ángel Luis Fernández

No hay comentarios:

Publicar un comentario