martes, 9 de octubre de 2012

Repoblando pueblos abandonados, Ibort.


 Localidad de Ibort, en Huesca.

Otro ejemplo del movimiento de repoblación de pueblos abandonados. En este caso se trata de Ibort, una localidad de Huesca cercana a Sabiñánigo, a la que llegaron Ricardo Andueza y unos amigos en los años 80, buscando una forma de vida más cercana a la naturaleza donde la quietud y el silencio se vuelven gratos compañeros.

La agricultura orgánica, la construcción natural y los oficios artesanales siempre acompañan la labor de estos pioneros repobladores.

"Antes el hombre aprendía por su capacidad de observación. Y para observar, hay que estar quieto. Al estar quieto puedes fijarte en cosas. Esta sociedad es un contínuo movimiento, un no parar, y eso frena el conocimiento. El conocimiento implica parar, pensar, reflexionar y meditar. "

Ricardo Andueza










Óscar Martínez

No hay comentarios:

Publicar un comentario