jueves, 23 de agosto de 2012

Un juez legaliza la 'okupación' de un pueblo.

La Audiencia de Madrid revoca el desalojo de unos ‘okupas' del poblado de Navalquejigo.

 

La pedanía de Navalquejigo, que vuelve a estar 'okupada'.

 

La pedanía de Navalquejigo, que vuelve a estar 'okupada'.


El poblado de Navalquejigo, en la localidad madrileña de El Escorial, vuelve a estar ‘okupado' por diez habitantes, después de su desalojo hace 14 meses. Ha sido gracias a la decisión de la sección 27 de la Audiencia Provincial de Madrid de revocar el fallo del juzgado número uno de San Lorenzo de El Escorial por el que se precintaron sus viviendas y se les echó.
Fue a finales de febrero del 2007 cuando, en un aparatoso dispositivo, se procedió a sacar a los ‘okupas' asentados en Navalquejigo en 1995, que se saldó con la detención de 12 personas por un presunto delito de usurpación. Pero no se fueron muy lejos, sino que se instalaron en caravanas y autobuses aparcados junto a este antiguo poblado de origen medieval, abandonado hace años. Ahora, la Audiencia Provincial ha dejado sin efecto el desalojo, al estimar que el juez de San Lorenzo "no escuchó a todos los vecinos de la finca".

"Falta de legitimidad"


Además, alega "falta de legitimidad" del denunciante, ya que no era el propietario al haber vendido los terrenos a una constructora. Igualmente, el auto señala que la zona no se encuentra en estado de ruina. La abogada de los ‘okupas', Lola Rico, destacó que debería haberse llevado a cabo un "desahucio civil", puesto que el denunciante argumentó un supuesto estado de ruina de las casas y en ningún caso "usurpación". Pese a ello, añala letrada añadió que el procedimiento se llevó por la vía penal .
Finalmente, la Guardia Civil desprecintó las casas el pasado 5 de abril. Poco después, los ‘okupas' corrían a recuperar sus hogares. Estos artesanos aseguran haber mejorado la zona, haciendo habitables las viviendas y organizando distintas actividades. "Es un gusto volver a dormir aquí", señala uno de ellos, felicitándose por reconvertirse en "inquilinos legales". Otro recuerda la pesadilla del desalojo.

"Nos han devuelto la dignidad"


El desalojo que ponía fin a una década de ‘okupación' se traduce ahora en un paréntesis. "Ahora toca limpiar y poner orden en el que -y con el amparo de la Justicia-sigue siendo su hogar", explicó uno de los habitantes de Navalquejigo.

Con la incógnita de qué harán los nuevos propietarios de las tierras, esperan que les dejen quedarse. De momento, sólo saben que éstos han denunciado al antiguo dueño porque cuando les vendió los terrenos no les dijo que había gente viviendo allí."Hemos vuelto a habitar las viviendas y estamos muy contentos", señaló Ángel Luis García, uno de los ‘okupas' que se asentó allí hace diez años. García defiende el asentamiento como un "proyecto de vida tanto social como cultural".

Este habitante de Navalquejigo aplaude la decisión de la Audiencia de Madrid porque entiende que anula una acusación "totalmente falsa": la de un supuesto delito de usurpación. "Esto hace que nos devuelvan la dignidad", celebra. "Lo que estamos haciendo es vivir, ésa es nuestra mayor rebeldía: habitar un lugar abandonado y desolado como era éste hace diez años y al que hemos devuelto la vida", resume. Todos coinciden en la tesis de que Navalquejigo ha vuelto a la vida por sus actividades allí. "Este pueblo está recuperado gracias a nosotros", comentó García antes del desalojo.

Como ejemplo de la evolución del entorno desde su llegada al pueblo en 1987, Sergio Vicente hace uso de su memoria y recuerda zarzales que lo inundaban todo por el abandono del lugar en los años 80. "Llegamos y poco a poco se fue rehabilitando una vivienda. Luego vino más gente y se empezó a formar un proyecto de vivienda", concluyó.

RICARDO MIGUEL PEÑA Madrid 14/05/2008

Fuente: publico.es

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