sábado, 25 de agosto de 2012

"Existe una relación entre nacimiento, crianza y cultura", entrevista a la antropóloga María José Garrido.


parto y crianza en otras culturas

Continuamos entrevistando a la antropóloga María José Garrido, que está especializada en la antropología de la crianza. En esta entrega vamos a abordar temas como el parto, la lactancia y la paternidad en otras culturas.

¿Puedes hablarnos de las costumbres en torno al parto en otras culturas?
Las antropólogas Karen Rosenberg y Wenda Trevathan han investigado sobre la evolución del parto humano, tras la encefalización y la bipedestación, que conllevaron una cierta obstetricia obligatoria: la necesidad de algún tipo de asistencia en muchas culturas.
Comprobaron que en casi todas las culturas, así como en sociedades tradicionales, un grupo de mujeres, parteras o familiares, solía atender a la mujer durante el parto.
Aunque no en todas es así: las bosquimanas de Kalahari tradicionalmente dan a luz solas, cada 4 ó 5 años, sin compañía ni ayuda. Los ache de Paraguay dan a luz en público y al nacer una madrina se hace cargo del recién nacido durante los primeros días, estableciendo una relación especial para toda la vida.
Existen estudios, como el del antropólogo John Whiting, que puso de manifiesto una fuerte relación entre una dieta baja en proteínas y un tabú prolongado de relaciones sexuales tras el parto, prohibiendo relaciones durante un año o más tras el nacimiento. Posiblemente porque resultaba una solución adaptativa, al retrasar el siguiente embarazo y prolongar la lactancia, el bebé tenía más posibilidades de sobrevivir en un medio con carencias de proteínas.

¿Podemos decir la forma de nacer influye en el comportamiento de lo seres humanos?
Parece claro que existe una asociación entre nacimiento, crianza y cultura resultante, como sostiene Michel Odent, a raíz de sus investigaciones en el Centro de Investigación de Salud Primal en Londres, donde estudian a los bebés nacidos en contextos de partos respetados, cuyas características físicas y psíquicas difieren de las habituales en bebés nacidos en entornos medicalizados.

¿Los padres suelen estar presenten en los partos en otras culturas?
Respecto a si el padre está presente durante el parto, aunque en algunos grupos es un acontecimiento público, en general no hay constancia de que los padres estén presenten o participen de forma significativa en el proceso.

La lactancia materna ha sido siempre lo normal y habitual, pero ¿existen amas de cría o se daba leche de animales a los bebés en otras culturas?
En cuanto a la alimentación, tradicionalmente en Occidente ha sido habitual el amamantamiento de los niños por amas de cría o nodrizas, más que la leche de otros animales. Se trataba de mujeres contratadas para amamantar hijos ajenos.
Existe constancia de su existencia desde el siglo II en los harenes egipcios. De hecho ha sido lo habitual a lo largo de la historia si la madre no podía o no quería amamantar o si había fallecido, ya que hasta el siglo XIX no apareció la primera fórmula artificial.
La leche artificial nació en 1867, compuesta por leche de vaca, harina, bicarbonato de potasio y malta. En 1911 había a la venta cien variedades de leche. La alimentación infantil pasó a convertirse en un negocio, respaldada por los médicos. Según UNICEF, cada año muere un millón y medio de bebés por no haber sido amamantados y en Occidente, además, provoca un aumento de trastornos crónicos.

¿Se criaba en tribu o la madre estaba en exclusiva con su hijo y sola?
En general parece ser que la Humanidad ha criado en tribu. Los bebés estaban en contacto con adultos o niños que los cuidaban mientras sus madres trabajaban. Por ejemplo, los bebés gussi, en África, permanecen al cuidado de otros niños, mientras sus madres trabajan en las huertas.
En un 60 % de 67 sociedades estudiadas por Whyte en 1978 predominaba el cuidado, manejo y disciplina de los hijos por parte de la madre. No obstante, en grupos de cazadores y recolectores, como los ju/`hoansi san, los padres se encargaban activamente de la crianza de sus hijos.

¿La falta de vinculación padre-bebé es algo común en todas las culturas, natural, o más bien es cultural?
El parentesco es una construcción cultural. Existen culturas que asignan la función paterna a personas diferentes del padre biológico, pero en todas hay alguna figura paterna.
En algunas creen que son los espíritus quienes introducen los bebés en el vientre de las mujeres. En otras, el bebé debe ser alimentado durante el embarazo mediante la inseminación continuada.
Existen lugares donde la paternidad es múltiple, como entre los bari de Venezuela, donde se piensa que varios hombres pueden crear el mismo feto. Los hombres con los que la madre tuvo relación sexual durante el año anterior al nacimiento, se consideran los padres y contribuyen a la crianza del hijo, aumentando así sus posibilidades de supervivencia. En los ache de Paraguay, por ejemplo, se convierten en padres secundarios.
También entre los pueblos aborígenes de Sudamérica, África, Australia y Asia creen que es necesario realizar más de una relación sexual para concebir un bebé, aunque existen diferencias entre ellos en aceptar socialmente la paternidad múltiple o de un solo progenitor.
Los trobriandeses mantienen relaciones muy afectivas con el padre, que pasea, limpia, baña y alimenta a los niños con puré. Pasan mucho tiempo con ellos en brazos o en su regazo mirándolos a los ojos, puesto que es la forma en que pueden modelar el rostro del hijo. La madre también tiene una relación afectuosa con los hijos, los abraza, acaricia y juega con ellos durante toda la infancia.

¿Puedes explicarnos que es la covada y en que culturas se presentaba?
En algunas sociedades tradicionales, los padres tienen una vinculación muy fuerte con el bebé, mostrando síntomas de embarazo y de parto. De forma que llegaban a ser atendidos por su comunidad durante el parto, mientras la madre daba a luz en otra parte. Existe constancia de la couvade desde el siglo III a.C.
Hasta mediados del siglo XX se ha comprobado alguna forma de covada en distintas partes del mundo, como Laponia, Borneo, Inglaterra, Francia, Brasil, Alemania o España. Por ejemplo, en Casas de Ves, en Albacete, el hombre se acostaba con el recién nacido, le ponía su camisa y quemaba la placenta en una hoguera ritual.
En otros lugares tenía un carácter más simbólico, como en Alabama y Carolina del Sur, en EEUU, donde el padre ponía el sombrero en la almohada del lecho de la parturienta.

¿Hacen covada los hombres actuales implicados en la crianza?
En sociedades desarrolladas también se ha comprobado que los padres muestran síntomas físicos similares a los de sus mujeres embarazadas, como demuestra que sus niveles de oxitocina y prolactina también se incrementan, como se ha constatado en los últimos años.

Nos dejamos para mañana algunos últimos temas en los que, la perspectiva de una antropóloga con el conocimiento de nuestra entrevistada, María José Garrido, creo que es indispensable: el sueño infantil y la educación de nuestros hijos. Una vez más, el conocimiendo de la naturaleza humana, nos mostrará lo que es más sano para los niños.

 Mireia Long   19 de agosto de 2012


Fuente: bebesymas.com 

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